martes, 1 de enero de 2013

2013.-

Es notable la productividad de este blog: dos entradas en más de dos años.
Vuelvo para caer en la depresión obvia de las post festividades de fin de año. 
Podría escribir largamente, violín en mano, la triste historia de mi vida. Sin embargo, resulta innecesario toda vez que la resumo en una línea: con mi viejo también murió una parte de mí.
Nunca fui infantil, juvenil, festiva, etc, etc, pero creo que no era necesario que la vida me arrasara como un tren de carga para sentirme de 80 años. Y lo peor es que probablemente esté sobredimensionando el impacto.
Estos días fui duramente criticada por no hacer balances de fin de año - con el argumento que cada año es una mierda - ¿ Cuál es la utilidad? Económicamente fue bueno, laboralmente aceptable, tengo título en mano, bienes materiales....¿El balance sería  positivo? No lo es para mí. Siempre conseguí lo que dependió de mi voluntad - no es soberbia, es un hecho cierto-. Puedo fijarme objetivos para el 2013, seguramente los consigua. Ello no va a darme satisfacciones.  Así que el objetivo - si tuviera algún sentido establecerlo - es encontrar algo que resulte placentero . Son bienvenidas las propuestas. Por lo pronto desahogaré lo poco que pienso en mi en estas líneas, que no serán leídas por nadie poruqe no es ese el fin...

No hay comentarios:

Publicar un comentario